La enumeración
de los lugares y monumentos de Marrakech
es incontable.
Como capital turística
que es,
la ciudad ofrece desde los mejores hoteles del mundo
y lujosos restaurantes de especialidades marroquíes
con espectáculos folklóricos, hasta cocina francesa,
italiana, judía e internacional. Discotecas, casino
y salas de fiesta completan la oferta de ocio nocturno.
Comentario aparte merecen
los encantadores de serpientes. |
Los orígenes
de la ciudad son oscuros, pero se acepta
comúnmente que comenzó siendo un campamento
militar establecido por Abu Bekr,
un gran jefe almorávide, en 1070. Su primo y sucesor,
Yusef Ben es quien comienza la tarea de convertir
el oasis primitivo en una capital digna de su imperio. |