En Tánger
es indispensable recorrer el Petit Socco,
llamado también Souk Dakhil, el corazón de la
Medina y uno de los lugares más atractivos y característicos
de la ciudad.
También es preciso
conocer sus museos: el de Arte Marroquí
en Dar el Makhzen.
Y por supuesto, hay que
hacer una pausa en el café Hafa, cuya
decoración es una inigualable vista sobre el estrecho
y la costa española. |
Fue el centro
de inspiración para toda una generación de artistas
y políticos, durante la época colonial.
Sus calles, sus hoteles
y sus cafés han visto pasar a Tennessee
Williams, a Samuel Beckett, a Jean Genet... sus palacios
vivieron las fiestas mundanas de Barabara Hutton o de Malcolm
Forbes... su luz inspiró a Matisse y su misterio a
Paul Bowles; la ciudad ha sabido siempre enamorar
a los genios.
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